Carta de motivación: Una mujer tecnóloga en pandemia

Miercoles, 8 de Septiembre de 2021 (hace 1 semana)
Carta de motivación: Una mujer tecnóloga en pandemia
Jiovanna Manríquez

Escrito por

Ing. Jiovanna Manríquez


A mis 12 años me rechazaron del taller de computación por "no tener las aptitudes". Aunque me dolió, no me rendí y trabajé para comprar mi primera computadora. Hoy, tengo este jardín digital que conoces como Mujer Ingeniera y me siento muy afortunada de que mi código y contenido nos hayan conectado.


Soy un producto de la escuela pública de México, el lugar donde aprendí que cuando se quiere se puede.

 

Desde pequeña fui buena en matemáticas y eso me motivó a ser buena estudiante. Sin embargo, es cierto que en veces, aunque se tengan las ganas, no todo es fácil.

 

Fui una niña que pasó ciertas dificultades por la falta de una computadora. Aunque en secundaria me dijeron que mi perfil no era apto para estar en el taller de computación, no dejé ir ese sueño que tenía y a mis quince años, trabajé y ahorré para comprarme mi primera computadora.

 

Recuerdo muy bien ese día en el que, junto a mis padres, la encendí y nos preguntamos ¿Ahora qué?


Desde entonces, me di a la tarea de aprender cómo funcionaba, de desarmarla y volverla a armar, pasé a instalar programas, a arreglarle computadoras a mis vecinos, me volví técnica en informática, años más tarde Ingeniera en Sistemas Computacionales y ahora soy desarrolladora de software.

 

Si de niña me hubieran dicho que iba a llegar este día, en el que desarrollaría una plataforma web y aplicaciones móviles para miles de mujeres en ingeniería, no me lo creería.

 

Incluso hoy, me parece mágico como, en medio de una pandemia, por unas líneas de código, una conexión a Internet y unos datos ordenados en la web he recibido mensajes de mujeres que, inspiradas por el contenido y frases que comparto, han decidido estudiar una carrera en Ciencias, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas (STEM)…

 

Eso, aceleró mi corazón.

 

Pasé noches escribiendo en máquina de escribir, imaginando todas las cosas que podría hacer en una computadora. Recuerdo el día en que agarré un mouse por primera vez, mi primer copy and paste y así, como fui descubriendo cada parte de la computadora hasta llegar a mi primer Hello world!

 

Esta pasión, me llevó a emprender un camino desconocido y con nulas referencias en STEM cuando decidí convertirme en la primera ingeniera de mi familia.

 

Aunque no fue fácil, reconozco que no hubiese podido llegar hasta aquí sin el apoyo de personas que me motivaron, me dieron su confianza, incluso me becaron y despertaron en mí el amor, compromiso y entusiasmo por servir a los demás.

 

Cuando terminé mi carrera profesional, sentía que debía hacer algo por aquellas niñas a las que les dicen que no tienen las aptitudes para una carrera en STEM.

 

Cursé una carrera profesional donde la brecha de género era muy marcada y, aunque en su momento pensé que muchas cosas que viví que eran “normales”, luego de convertirme en ingeniera y analizar la situación, entendí la importancia de trabajar por la igualdad de género para alcanzar el desarrollo sostenible de nuestra sociedad, pues las mujeres representamos la mitad de la población mundial y por lo tanto, la mitad de su potencial.

 

Para mi, escribir estas palabras son una oportunidad para seguir compartiendo lo que guarda un proyecto como “Mujer Ingeniera”, para que niñas y mujeres conozcan lo que significa vivir de la ingeniería, que sepan que esos viejos estereotipos están caducados, que pueden cumplir sus sueños y convertirse en la mujer que siempre quisieron ser.

 

Gracias por estar aquí y creer en Mujer Ingeniera, por ti seguiré trabajando para que cada día seamos más mujeres en STEM y lograr eso que no se mide con bytes ni likes:

 

Que mujeres y hombres tengamos una mejor calidad de vida y construyamos el mundo que todos queremos.

 


Jiovanna Manríquez

Acerca de la autora

Jiovanna Manríquez

Hola, te saluda Jiovanna, fundadora de Mujer Ingeniera. Soy Ingeniera en Sistemas Computacionales egresada del Instituto Tecnológico de La Paz, en México.

¡Gracias por estar aquí! Me encanta compartir contigo experiencias que sólo se pueden vivir cuando una mujer decide transformar al mundo con ingeniería.

Sé que el mundo necesita más ingenieras. La ingeniería y la igualdad de género son vitales para alcanzar el desarrollo sostenible de nuestra sociedad y por ello, con todo mi cariño, compromiso y entusiasmo seguiré trabajando para aportar contenido de valor a nuestra comunidad y lograr que cada día seamos más las mujeres en ingeniería.

Mi blog, es tu blog. Si deseas compartir tu experiencia con más mujeres como nosotras, por favor no dudes en contactarme, aquí hay espacio para todas.


Qué nada te detenga,

Mujer Ingeniera