Margaret Hamilton: La Ingeniera que envió hombres a la Luna

Domingo, 21 de Julio de 2019 (hace 4 meses)
Margaret Hamilton: La Ingeniera que envió hombres a la Luna

En los años donde casi no había mujeres en la ciencia, Margaret Hamilton tuvo un rol principal en el desarrollo de misiones espaciales.


Como casi todos lo sabemos, Apolo 11 fue una misión espacial histórica que permitió que por primera vez el ser humano pisara la superficie del satélite terrestre el 21 de julio de 1969.


A 50 años de este hito histórico, hoy recordamos la trascendental participación de una mujer ingeniera que desarrolló el software de navegación para el Programa Espacial Apolo.


Margaret Hamilton, una ingeniera en Sistemas y Matemáticas, fue quien en 1969 tuvo la difícil tarea de escribir el código que permitió al Eagle llegar a la luna. Esta científica nacida el 17 de agosto de 1936 en Estados Unidos de América, dejó una huella en la historia de la humanidad y se le conoce como “la madre de las cuerdas” debido a su importante contribución en la misión espacial.


Vi un anuncio en el periódico de MIT que pedía ingenieros de sistemas y software para enviar hombres a la Luna, y en ese momento pensé que era una buena idea enviar a unos cuantos que conocía bien lejos, la verdad es que me quede con las ganas de enviar a unos cuantos más.
Margaret Hamilton



Foto: NASA. Hamilton durante su época como principal diseñadora de software de vuelo para el Apolo.


Por aquellos años, ver a mujeres en el ámbito de la ingeniería era algo bastante extraño, pero los conocimientos que tenía Margaret le permitieron participar en la NASA, desarrollando inicialmente un sistema de emergencia. Ella fue la encargada de escribir y diseñar el programa, el cual podía realizar cálculos durante la misión, cargar procesos de forma asíncrona y detectar errores en tiempo real para avisarle a los astronautas en caso de que se produjese un hecho inesperado, como el que precisamente tuvo lugar momentos antes del alunizaje.


El 20 de julio de 1969, cuando faltaban pocos minutos para iniciar con el alunizaje sobre la superficie lunar, de pronto se encendió una alarma en el ordenador con los códigos 1201 y 1202. El astronauta Neil Armstrong al comando de la nave transmitió el error al centro de operaciones en Houston, para decidir en cuestión de segundos si abortar o aterrizar. El equipo de Hamilton reconoció inmediatamente que el error solo advertía que el ordenador tenía un exceso de datos y el procesador estaba limpiando la lista de tareas poco prioritarias para destinar todos los recursos a las funciones de descenso.


En ese momento el equipo de Hamilton entró en funcionamiento permitiéndole a la sobrecargada computadora que se reiniciara y eliminara las tareas sin importancia, permitiendo así completar de forma exitosa la misión Apolo 11.




La mujer, la luna y un reconocimiento que llegó más tarde




Sin ese ordenador a bordo, difícilmente el Eagle de Apolo 11 hubiese descendido con éxito en la Luna, pero el reconocimiento a la labor de Hamilton, quien trabajó en muchas otras misiones de Apolo, no llegó hasta pasado un tiempo.


Fue hasta 2003 cuando la NASA le concedió el Exceptional Space Act Award, un galardón que premia a grandes contribuciones científicas y técnicas y que está dotado con $37,200 dólares.


"El software de vuelo Apollo que la Sra. Hamilton y su equipo desarrollaron fue verdaderamente un esfuerzo pionero", dijo el administrador de la NASA, Sean O'Keefe. "Los conceptos que ella y su equipo crearon se convirtieron en los bloques de construcción para la 'ingeniería de software' moderna. Es un honor reconocer a la Sra. Hamilton por sus extraordinarias contribuciones a la NASA ", dijo.


El Dr. Paul Curto, tecnólogo principal de la Junta de Inventos y Contribuciones de la NASA, nominó a Hamilton para el premio. Curto dijo: "Me sorprendió descubrir que nunca fue reconocida formalmente por su innovador trabajo. Sus conceptos de software asíncrono (asynchronous software), programación de prioridades(priority scheduling), pruebas de extremo a extremo (end-to-end testing) y capacidad de decisión de hombre en el bucle (man-in-the-loop decision capability), como pantallas de prioridad (priority displays), se convirtió en la base para el diseño de software ultra confiable “.


El otro gran homenaje llegó en 2016, cuando la matemática recibió la Medalla Presidencial de la Libertad, entregada por el expresidente de los Estados Unidos Barack Obama.


La historia de Hamilton, que llegó a fundar su propia empresa, sirve de inspiración para numerosas mujeres que, como ella, decidieron dedicar su vida a la informática, un campo en el que la presencia femenina continúa siendo escasa. 


Sin duda, necesitamos el talento de Margaret Hamilton. Más allá de datos duros, en Margaret tenemos un caso exitoso de inclusión: fue parte de un equipo que logró la ambición de llevar al hombre la Luna. Fue una exitosa programadora de software, madre de una niña a quien llevaba a su lugar de trabajo para buscar un balance en su vida personal y profesional, un gran ejemplo de mujer ingeniera.


Foto: NASA. Hamilton fotografiada en 1989.




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